Cuidado de las Joyas

Unos cuidados sencillos ayudan a conservar con el tiempo la belleza del oro y de los materiales preciosos.

Gestos sencillos, cada día

Seis gestos para mantener tu joya como el primer día.

Guárdala por separadoGuarda siempre la joya en su caja Facco, separada de otras joyas, para protegerla de golpes, arañazos y roces.
Pule con un pañoUn paño suave, limpio y seco elimina huellas y residuos y conserva el brillo del oro. Sin productos abrasivos.
Primero perfume, luego joyaAplica perfumes, cremas y cosméticos antes de ponértela: el alcohol y algunos ingredientes pueden apagar las superficies.
Quítatela en el aguaDucha, mar y piscina: el cloro, el agua salada y la humedad prolongada pueden afectar a su brillo.
Quítatela para deporte y limpiezaEn el gimnasio, en las tareas domésticas o al usar lejía y detergentes, quítate la joya para evitar golpes y sustancias agresivas.
Nada de bricolajeSi se rompe, no uses pegamentos ni soluciones caseras: una intervención profesional protege tu joya.

Sí

  • Póntela después del perfume y las cremas
  • Guárdala en su caja Facco
  • Límpiala con un paño suave y seco
  • Revisa de vez en cuando cierres y mosquetones

No

  • Ducha, mar, piscina y sauna
  • Lejía, detergentes y productos abrasivos
  • Ultrasonidos en perlas, nácar y piedras
  • Pegamentos o reparaciones caseras

Oro de 9 kt y 18 kt

Ambos son oro auténtico: cambian la cantidad de oro puro y la dureza.

9 kt375 ‰ de oro puroUna aleación más dura y resistente al uso diario. Ideal para llevar todos los días, sin preocupaciones.
18 kt750 ‰ de oro puroEl color más cálido e intenso del oro. Al ser más blando, hay que protegerlo con más cuidado de arañazos y roces.

Limpieza profunda

Cuando el oro pierde brillo. Solo para joyas íntegramente de oro, sin perlas, piedras, nácar ni cordones.

  1. Agua tibiaPrepara un cuenco con agua tibia y unas gotas de jabón neutro.
  2. Cepillo suavePasa con delicadeza un cepillo de cerdas suaves entre los eslabones, sin frotar.
  3. Aclara y secaAclara con agua limpia y seca enseguida con un paño suave; después deja secar al aire.

Materiales delicados

Perlas, nácar y piedras

Las perlas naturales Macaya, el nácar sintético, la malaquita sintética y el lapislázuli sintético requieren especial cuidado. Evita la inmersión, el alcohol, los perfumes, los detergentes agresivos, los ultrasonidos y los cambios bruscos de temperatura. Después de usarlas, pasa únicamente un paño suave y seco.

Cordones de algodón encerado

Protege los cordones del agua, los cosméticos y el roce intenso. Si se mojan accidentalmente, deja que se sequen de forma natural y por completo antes de guardarlos.